Muchas veces, desde mi
punto de vista, creo que nos complicamos la vida en exceso a la hora de
preparar un coche. Nos volvemos locos buscando piezas -de hecho, en
ocasiones se acaban adaptando partes de otros coches y se puede acabar
convirtiendo en un error- cuando la solución está al alcance de nuestras
manos, siendo más simple y no por ellos menos atractiva.
El Seat Ibiza GTi de David es un claro ejemplo de lo expuesto y sino a las pruebas me remito. Este andorrano adquirió el coche un mes antes de cumplir los 18 años (ahora tiene 22 años) y por aquel entonces tenía unas BBS y unos muelles de -4 cm. Pero, poco a poco, fueron surgiendo cosas. Primero fueron unos asientos Recaro procedentes de un Golf MKIII 2.0 16v y posteriormente un amplificador Alpine y un subwoofer de 12".
Fue hace cuestión de un año cuando realmente se tomaron cartas en el asunto. A nivel de chapa, el coche se reparó y se pintó entero en su color granate metalizado original, con sus correspondientes parachoques. Además se le pusieron unas steelies en 8,5x15 en el eje delantero y 9,5x15 para el trasero. Para albergar semejantes medidas, se tuvieron que picar las aletas y para que no se viera un conjunto raro, la suspensión original se sustituyó por una Raceland de cuerpo roscado, bajando así la carrocería varios centímetros.
Ademas, también se suprimió el limpiaparabrisas y la antena. Como curiosidad, David trabaja como rectificador de motores y en el taller había un tubo de escape muy antiguo del que se desconocía marca y modelo, pero no por ello dejaba de ser atractivo. Así que, ni corto ni perezoso, adaptó el último tramo reemplazando el original.
En el interior, además
de los mencionados asientos, encontramos un volante tipo rally de la
marca MP Motorsport y un pomo Sparco. Y al audio hay que añadir el
radiocd Blaupunkt.
Ya de por si, pese a los años que tiene, este Ibiza tiene un motor atractivo, que en su momento llegó a causar furor. Era un GTi 2.0 8v de 115cv. Las modificaciones realizadas hasta el momento son el repaso y rebaje de la culata y el cambio de las guías de válvula, modificaciones más que suficientes que permiten que este motor siga dando las mismas alegrías del primer día.
Así pues, como explicaba al inicio del reportaje, este no deja de ser un coche simple, pero a la vez singular y que no pasa desapercibido para nadie.
Texto: Óscar Buetas
Fotos y maquetación: Andrés Martínez






































4 comentarios:
Las vueltas y calentaderos de cabeza que tube con el mio. Y lo siemple y eficaz que a quedado. Muy buen resultado.
Un trabajo precioso.Lo mejor q se le puedde hacer a un coche.Q le jodan a los fibratuning!!
Personalmente creo que quedaría mejor con los parachoques redondos del restyling.
Por lo demás, simple, elegante y el color granate de los Ibizas es precioso.
donde puedo conseguir esas llantas¿? mato por esom jajajaj
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