David's VW GOLF MKV


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Uno de los mayores retos que existen a la hora de plantearse la preparación de un coche es pensar con qué sorprender. Esto se puede hacer más complicado si la base en cuestión es popular y, por lo tanto, ha sido modificada en incontable s ocasiones. El protagonista de este reportaje, David Blanco, era consciente de ello y por esta razón pensó detenidamente cómo dejar a la gente boquiabierta con su VW Golf MKV 2.0 Tdi de 140cv GT Sport de 2008. Y a buen seguro podemos decir que lo ha conseguido. 


Así pues, y para no perdernos detalles, iremos por partes. A nivel exterior, el estudio fue arduo. Un buen ejemplo de ello fue la elección de las llantas, ya que tras tres juegos de réplicas en 19", se optó por las actuales llantas de Porsche Cayenne en 9x19 con adaptadores de tornillería de 5x130 a 5x112. Estas obligaron a abrir las aletas delanteras en chapa, todo un detalle bien ejecutado. Y para calzarlas se eligieron unos neumáticos Falken en 215/35/19, una decisión acertada. 


Para que el conjunto rodante luciera todavía más, la suspensión original se sustituyó por una de cuerpo roscado, concretamente la KW Variante 2, sin topes y al máximo de altura y dureza. No obstante, cabe decir que David ya está en busca y captura de una nueva suspensión que le permita bajar su coche todavía más. Pero como sucede en todos los coches que os presentamos, nada se dejó al azar, así que el frenado también se mejoró con los componentes delanteros del R32, discos de 345 mm con pasticas EBC Red y latiguillos metálicos. Además, se utilizaron embellecedores de pinzas de Audi S3 personalizados, ya que tal y como recuerda David, "cuando los montós Volkswagen aún no los utilizaba". 


 En cuanto a la carrocería, el parachoques delantero y el trasero son de un VW Golf MKV R Line, mientras que las taloneras y el alerón son del modelo GTI. Así mismo, los pilotos traseros son los utilizados en el R32, la parrilla cromada es de un VW Jetta, los marcos de las puertas también son del GTi, lleva antena de GPS, sensor de aparcamiento, embellecedor


de colas de escape, antinieblas ahumados y se suprimieron el limpia trasero y los anagramas. Estos son esos pequeños detalles en los que muchos no prestan atención pero que ensalzan todavía más la preparación.



Respecto al interior, el volante del R Line; pedales del GTi; carcasas y agujas del GTi; pomo del VW Golf MKVI R 20; cuero Vienna; navegador OEM RNS 510 Polar Fís; mando de luces, ventallinas, apertura del depósito y retrovisor del VW Passat CC; luces de warning de puerta de VW Jetta y pasadas a led; embellecedores de puerta, salpicadero, cenicero, cerquillo del pomo, triángulos de consola y freno de mano en fibra de carbono son lo que marca todavía más la diferencia. Y eso que todavía se están elaborando diferentes piezas en carbono (que son un secreto que David no quiere confesar). 


En definitiva, pese a existir infinidad de preparaciones realizadas en un VW Golf V, David ha demostrado que con paciencia, cabeza (también quebraderos de cabeza) y saber hacer se puede conseguir tener un coche único, diferente y, estéticamente, que roce la perfección, tal y como queda patente día a día allí donde se encuentra. 

Texto: Òscar Buetas 
Fotos: Antonio Jesús Borrego 
Maquetación: Andrés Martínez